De la Luna a la Tierra



La primera vez que vimos la tierra desde afuera, la primera vez que nos vimos a nosotros mismos, minúsculos habitantes de un pequeño planeta perdido en el espacio fue en un film del mago George Méliès, basada en Viaje a la luna de Julio Verne. (1)
Es una escena maravillosa que acaso nos perturba de emoción y nos llena de nostalgia y de  pena. Cuando los viajeros que despegan en un cohete de cartón de una terraza, (París es una ciudad con edificios de chimeneas que arrojan humo al cielo), y arriban a una luna llena que gruñe por el impacto en su ojo, salen de la nave a la superficie lunar. Entonces se dan vuelta y ven la pequeña esfera a lo lejos; ven a la tierra y saludan.  Luego se acuestan a dormir en una vegetación llena de piedras y se abrigan bajo la nieve de un cielo de cometas y estrellas con caras que sonríen.

En Gravedad, la película de Alfonso Cuarón, (2), el personaje de George Clooney se impulsa en el espacio con un pequeño propulsor indivual y escucha música y cuenta anécdotas de traiciones nimias que parecen pequeñas y lejanas de lo que sucedió allá lejos y abajo, hace tiempo, cuando él flotaba en el espacio ingrávido de anteriores misiones espaciales mientras sus compañeros de misión tratan de reparar un satélite en órbita …Y en un momento los astronautas ven el amanecer sobre la órbita de la tierra, un amanecer sobrecogedor que deja a los astronautas que flotan sobre la chatarra espacial sin respiración.

Hay algo muy extraño en vernos a nosotros mismos, ver el mismo amanecer bajo nuestras cabezas y ver el planeta celeste en donde vivimos y morimos, soñamos y olvidamos, y en donde no somos más que un pequeño punto en el tiempo de nuestras vidas perdidas en el espacio.

Acaso sea tan extraño como regresar los once años, edad en la que descubrimos la obra de Julio Verne, como la de Emilio Salgari,  libros que hacen que uno despierte de la infancia para ir hacia adelante, a ése futuro increíble en el que nos vemos a nosotros mismos llenos de posibilidades que se tiene porvenir y que aún no sucedió y que de alguna manera, cuando crecemos, perdemos.
Como en el film Gravedad, tal vez tengamos que perdernos en el espacio y en el tiempo y colgar de un cable y del escaso aire para caer del cielo y resucitar. Ícaros ciegos de no vernos, caer hacia la tierra y hundirnos en el agua para levantarnos y aprender los pasos de nuevo, lentamente: caer de la luna a la tierra para vernos a nosotros mismos y despertar.

Roberto Camarra


1.- Le Voyage dans la Lune, (Francia, 1902). Dirigida por George Méliès.
2.- Gravity, (USA, 2013). Dirigida por Alfonso Cuarón.

Comentarios

  1. Pero qué lindas palabras las del último párrafo! Chapeau! Ojalá así sea :)

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