Compañeros Fotógrafos











No importa la herramienta, lo que importa es lo que el que la lleva tiene para dar.
Si sos cobarde, tu herramienta será pusilánime. Si sos labil, la herramienta no se sostendrá. No hay imagen que perdure si no es producto de belleza, el encanto que se produce si hay algo tuyo ahí, que excede tu ego, tu ansia de notoriedad, tu intención de que la foto esté en la pared, como si fuera la cabeza de una animal cazado para que los otros la ignoren entre whiskies mientras sucede el baile de la apertura, el momento en que los directores y los funcionarios provocan la fiesta para sí mismos, porque son inútiles para crear.
Haremos click, nada más? El objetivo es nuestro y nos protege de nuestro contacto con el mundo? Somos testigos impasibles, anestesiados, banales? Nos importa el contrato, que el nuevo adulador nos mire, repetimos lo que el que manda dice como autómatas, armamos fotos de un carnaval frívolo y exclusivo?
Si sos fotógrafo, y no importa si estás en la muestra o en los premios, no importa si estás en la facultad o en los talleres, no importa si trabajás en una oficina oscura, rodeado de paranoia y el peor de los tiempos, la época macabra que desliza que todo es felicidad mientras la gente hace su casa en los cajeros automáticos que poseen el dinero que nunca poseerán, tu destino es fotografiar.
Podés ser un fotógrafo y no importa lo que hagas ni los premios que obtengas: las medallas que se ganan en los círculos cerrados son un auto que no funcionará.
Pero si sacás fotos, sos fotógrafo.
Vas a darle un poco de belleza al mundo, vas a provocar la belleza en el horror?
No fotografiarás para el rey, que está desnudo mientras todos lo aplauden porque creen que los velorios son buenos porque uno no está por ahora en el cajón. El fotógrafo está para decir que el rey está desnudo, que no hay foto que no sea falsa, que hay besos armados, pero que a veces, de manera rara y excepcional, no fuiste parte, que una imagen te logró atravesar, que hay algo que no llegamos a entender y aún así, estamos a punto de llorar porque fuimos testigos de nuestro paso en la tierra y actuamos, y no fuimos cómplices.
Porque aún tenemos el lápiz, el cuaderno, el muro y la cámara.
Porque no importa el arma fotográfica. Importa la pregunta.
Vas a provocar la belleza en este espanto?
Vas a provocar el amor en estas ruinas?
En estos decorados nuevos y arañados, con los mismos muñecos impostados y viejos que regresan como si nunca se hubieran ido, cuando todos esconden su cara en las luces de los artefactos del infierno, porque así no saben, no piensan, no escuchan: tu cámara será un arma de verdad?
Alguna de tus fotos producirá amor?
(Roberto Camarra, 21 de septiembre de 2016, día del fotógrafo en Argentina. A esos fotógrafos que conocí y me presentaron sus familias y su paso en la tierra a través de las imágenes de sus álbumes y se decidieron a fotografiar y mientras apenas podían contener el dolor del tiempo).

Comentarios

  1. ¡Hermoso texto! Feliz día, no importa que no sea hoy cuando tradicionalmente se celebra. Espero tener la oportunidad de asistir a alguno de tus cursos. Saludos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Curso básico de fotografía para principiantes. Dictado por Roberto Camarra. En el Salón de los Rechazados.

Safari de Imagen Nocturna. Guía: Roberto Camarra,

Taller de Práctica y Entrenamiento Fotográfico en el Salón de los Rechazados, Once. Dictado por Roberto Camarra. Sábados. Mayo.