24 a las 12

Recuerdo que con el calor, en la provincia el agua se cortaba por las noches. Recuerdo el sonido del agua subiendo al tanque. Recuerdo cruzar el tiempo de la noche en el patio, esperando que corriera el viento. Recuerdo a mi tía, vestida de un papá noel deforme relleno con almohadones, más verde que rojo, como querría la verdadera tradición que no es la de la Coca Cola. Recuerdo que arrastraba una bolsa de tela y emitía una risa con sonidos guturales para que no le reconociéramos la voz. Recuerdo que éramos chicos y nos quedamos pensando que Papá Noel vendría despues, pero que nunca llegó. Recuerdo que siempre hacían chistes sobre ella y que nunca le dije que la quería y que no me importó que tuviera tantos sobrinos que la reclamaran. Recuerdo de nuevo a mi tía Iris, repitiendo, cerca de la medianoche: “ya va a nacer”, como si todo dependiera de eso. Recuerdo unas mesas largas en la casa de mi tío, el que dejó la marina porque el movimiento de los barcos lo mareaba. Recuerdo ...