Cómo juegan los gauchos

¿Por qué jugamos si un mundial es una cueva de ladrones y caen bombas por aquí y allá y las cosas son tan tristes y terribles? ¿Por qué jugamos? Cuando somos pibitos todo es juego; lo demás es superficial, lejano, ajeno, juegos de grandes que regalan su tiempo por papelitos de colores, juegos que los hacen tristes, encorvados, vencidos. Pero aunque crezcamos siempre intentamos jugar. Jugamos para recuperar el territorio de la infancia, en el que los malos y los buenos son tan fácilmente discernibles, en dónde nadie deja a un amigo en la estacada y en dónde nadie está contento si los suyos pierden. Jugamos porque en ese tiempo uno da la vida por su puesto, porque cada uno se acomoda a lo que puede, pero cuando juega aprende y el juego es alegría. Como me enseñaron algunos muy buenos profesores de educación física: jugamos en el espacio, jugamos en el tiempo, jugamos contra otros y con el otro, y sobre todo jugamos contra nosotros y a favor de nosotros. Jugamos a pesar y graci...